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Los gatunos sabemos que nuestros amigos son muy limpios, y presumidos. Dedican gran parte de su tiempo a acicalarse. De hecho, si no lo hacen, debemos alarmarnos. Porque seguramente estén enfermitos. Incluso, si se lamen en exceso una zona, también, tenemos que preocuparnos. Seguramente lo hará para calmar su dolor. Por eso, debemos estar atentos a estas cuestiones.

Y es que al mismo tiempo que se lamen, van arrastrando con su lengua gran cantidad de pelo que ingieren  y que les puede provocar bolas que no pueden expulsar. Un problema que sino es atajado puede complicarse, y poner en riesgo la salud de nuestro gato.  Mi experiencia, y los consejos de nuestra veterinaria nos dictan que lo mejor es prevenir.

Por eso, todos los días seguimos una rutina. Nuestros gatos son de pelo corto, lo más eficaz para ellos es cepillarlos con una manopla. Desde los cuatro meses, empezamos a acostumbrarlos. Barriguito no pone ninguna objeción. Es más, yo diría que le gusta. Siempre y cuando esté tranquilo, y en ese momento, no esté más pendiente de papelitos, pelotas, palomas y demás  distracciones.

 A Canelito, también, le mola que lo cepillen. Y se deja hacer.

 Insisto, porque hay mucha gente que cree que por ser de pelo corto no necesitan estos cuidados, y eso no es cierto.  Es un error. Con el cepillado  diario no bastará. Es preciso que su alimentación sea complementada con malta. Al menos, es aconsejable que la coman una vez por semana, aunque, no pasa nada si la toman  con una mayor frecuencia. Les ayuda a eliminar el pelo, a través, de las heces. Como Canelito es tan tragón, y él nunca tiene problemas, directamente, lo come del bote.

Barriguito no quiere nada que no sea su pienso. Y curiosamente, está más gordito que su hermano. Hay un truco para que la  coma. Como la malta es cremosa, se la huntas en una patita. Para evitar que salga corriendo nada más olelarla, y se meta debajo de la cama, lo suyo es que lo hagas cuando esté durmiendo. Así, cuando despierte no soportará sentirse sucio, y se lo acabará lamiendo.

Claro, lo que he contado está muy bien, y es infalible. Pero,  no contaba con la picaresca de Canelito. Le gusta tanto la malta, que ha aprovechado que su hermano dormía para  quitársela a Barriguito. Mi gozo, en un pozo.

Resultado final: Canelito, doble ración de malta, y Barriguito ni la ha catado. Es decir, en el marcador Raquel-O, Gatos-1.  En fin, buscaré otro momento, para repetir la operación. Por supuesto, sin que esté Canelito cerca.

 

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