Inicio

Si bien, Canelito y Barriguito me han metido varios goles, hoy me toca la revancha, y de momento, se la he colado a los dos. Llega el buen tiempo, y las altas temperaturas, y apetece abrir la ventana. Pero, con dos gatos en casa,  y siendo muy inconscientes, rodeados de palomas, y en un tercero, no me fío de ellos, ni un pelo. Se podrían caer cazando, o más bien, jugando. Por eso, he puesto a trabajar mis pocas neuronas en encontrar un sistema de protección, que me permita disfrutar de la brisa primaveral, sin correr riesgos. Con la premisa de que la solución tiene que ser fácil, y lo más importante, barata.

23-los-bonitos

Mis persianas son de varillas,  y no de las normales, de cajón enrollables, con lo cual no puedo,ni siquiera, bajarlas del todo, y dejar que entre el aire,  a través de las rendijas. Por eso, no me quedaba más remedio que estrujarme a fondo. Tras varios intentos  fallidos, como colocar un tablón, que les impidiera el paso al balcón, y que funcionó un tiempo. Porque  cuando eran pequeñitos los frenaba, pero, cuando crecieron aprendieron a empujarlo y a tirarlo. Resultó ineficaz. De hecho, un día Canelito “El Listo” se subió al mueble más cercano y lo saltó. Menudo susto,  ya que  para colmo el balcón no tendrá más de 50 centímetros de ancho, y su suerte fue que no calculó exactamente.Tiró  la tabla, y esto  lo frenó,  no acabó en el suelo de la calle de milagro. También, probé a poner una tela metálica entre los barrotes de la barandilla.  Pero nada, de nuevo, pillé in fraganti a Canelito trepándola, con medio cuerpo fuera.

23-ventana-cane

Y por fin, parece que he encontrado la fórmula mágica, aunque, con algunos inconvenientes, como que ahora ni ellos ni  nosotros podemos salir al balcón con normalidad. Allá va, he desenrollado la persiana hasta el suelo, para evitar algún hueco que acabarán descubriendo.  He clavado algunos cancamos cerrados al marco de madera,  los cuales  he enganchado a las varillas  con  coleteros del pelo, incluso, como ya no me quedaban  con alguna presilla. Conseguido, la persiana se ha convertido en una estupenda muralla para Canelito y Barriguito, que sí bien disfrutan de la aire limpio, no pueden salir al balcón sin vigilancia. Podemos estar tranquilos. Por fortuna, nuestro piso es muy luminoso, y nos entra suficiente luz. Es más, casi siempre las persianas están agachadas, porque molestaban para ver la tele, y además, hay muy poca distancia con el bloque de enfrente, y nos gusta preservar nuestra intimidad.

23-mirando

He llegado a pensar que me preocupaba en exceso por este tema. Pero, lo cierto es que hay muchos casos de gatos que accidentalmente se caen de los balcones. Es tan frecuente que los veterinarios lo llaman “el síndrome de los gatos paracaidistas”.  Así, como siempre, y recurriendo a la sabiduría popular: más vale prevenir que curar, y yo añado, que  lamentar.

3 responses


¿Quiere comentar?

Comments RSS and TrackBack Identifier URI ?

Hola yo también tengo y he tenido gatos y gatas y entiendo la preocupación por el balcón, en mi casa tengo jardín y he preparado un montaje en 90º que me va muy bien. Pero volviento a tu caso, ¿conoces las redes que ponen muchas personas en los balcones?, son transparentes y no se notan mucho, crean una especie de habitación, claro que no podrás asomar la cabeza para mirar pero para los gatos va genial, están prácticamente fuera y no hay riesgo. Yo he visto las redes en la página de zooplus, y creo que rondaba los 8€. Espero que te sirva.

13 febrero, 2014 11:41

Gracias Mara por tu información, la verdad que conocía las redes a las que aludes, pero, no las he podido comprorlas todavía. Un saludo, y te insisto muchas gracias.

16 febrero, 2014 12:18

Feliciodadaes articulo. Gracias y saludos.

24 febrero, 2014 20:25

Escriba su comentario
















Trackbacks