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Desde luego, una vez más tenemos que aprender de la calidad de vida de los gatos. Lo he reconocido mil veces, en otra vida yo quiero reencarnarme en un gatito de una familia que me quiera. Saben vivir tan bien, que no necesitan apuntarse al gimnasio para ir al pilates o al yoga, y por supuesto, no precisan gastarse el dinero en un spa. Cuando han tenido una actividad frenética, en su caso, jugar hasta cansarnos a nosotros. Por supuesto, es más divertido para ellos, tener un humano a su servicio que les tire un papelito, y que, en un momento dado si lo meten debajo del sofá se agache para cogérselo, que estar tres siglos intentando sacarlo. Incluso, que por la mañana, arregle todas las trastadas que ellos han hecho en sus “cacerías nocturnas imaginarias”, o reales, como cuando se ponen a cazar a una mosca.

Barriguito nos observa

Barriguito nos observa

En fin, podíamos  seguir un rato más enumerando esas “actividades frenéticas” para un gato, pero para qué, ya nos las imaginamos. Y fijaros bien, tras este ejercicio gatuno, no falla, clavará repetidamente  las uñas en alguna superficie vertical.

Canelito en la ventana

Canelito en la ventana

Como lo van a hacer sí o sí, lo suyo es que lo acostumbres a que lo haga en un rascador, y no en un mueble, preferiblemente el sofá. Como siempre, hay que enseñarlos desde pequeñitos, y colocarlo en un lugar adecuado para ellos. Puedes gastarte unos buenos euros en un uno que sea monada, y que no le haga ningún caso. En ese caso, ponte a jugar con él en el rascador hasta que poco a poco se vaya acercando hasta él, y prueba a cambiarlo de sitio. A nosotros nos pasó con Pichito. Compré uno que me costó un pastón, y ni se acercó. Sin embargo, cuando nos íbamos a mudar, y lo dejé prácticamente en la puerta para tirarlo, porque no nos cabía en el piso nuevo, entonces, lo utilizaba.

Después de la actividad, llega el descanso

Después de la actividad, llega el descanso

Con Canelito y Barriguito, junto a las cositas que adquirimos para su llegada a casa, ya estaba un rascador, y desde el principio, encontramos el lugar adecuado, así que desde el principio lo usaron. Y lo  hacen  porque de esta forma se descargan de energía. Al estirarse se tonifican y activan su circulación sanguínea, así que de esta forma tan barata se relajan. Toda una lección de sabiduría, con un sencillo gesto adiós al entumecimiento muscular. Qué listo son….

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